lunes, 17 de junio de 2013

LA PEDRIZA: POR LAS TORRES (1)

Aquí arriba, la Pedriza, que es paz armoniosa, silencio meditativo; entre tanta desordenada piedra me acuerdo de la cantidad de ocasiones en que pretendemos comenzar a construir sin desescombrar los despojos de nuestros días de adversidad; así, los cimientos no pueden calar y edificamos sobre despojos para asistir posteriormente a nuevos derrumbamientos; ¿será acaso que no sabemos qué queremos edificar? ¿Tal vez sea mejor dejar inconclusa de morada para se derrumbe por efecto del vendaval y la nada?

La tercera de las Torres de la Pedriza, es la más alta.

Pero esta mañana de luz en plenitud de cielo y futuro, quiero que paseen con nosotros todos los que se han quedado sin cimientos y aún les han arrebatado hasta el suelo para poder hacer raíces, aquellos nombrados como “no sois nada” porque les han comido sus posesiones y sus sueños. Aquí, en la Pedriza, los montañeros queremos desmantelar la terrible soledad desde nuestra soledad sosegada, queremos llenar de contenido las mentes de aquellos a quienes solamente les queda el llanto, los que ahora tenemos la mente libre recorriendo caminos de calma creadora.

Desde estas silenciosas cumbres de la Pedriza, se oyen rencores de gente amarga, infeliz, temerosa; y nosotros hacemos paso a paso un camino inverso para sembrar semillas de paz, de gozo, de valentía; sobre nosotros vuelan los buitres que engañan y quieren tragarse a otras gentes y otras aves – por supuesto, son minoría –, pero nosotros continuamos lentamente escuchando el sonido suave de las aves voluntariosas que entregan su tiempo a la construcción, su canto armonioso a la relajada convivencia.

Entre las rocas que hacen de retablo al Comedor Termes.

¡Aquí en las cumbres de silencio! ¡Aquí entre los informes bloques de inmensas rocas, están las emociones diminutas! ¡Aquí en el silbido silencioso del viento se escuchan también los bramidos terribles de la violencia! Hoy las Torres de la Pedriza laten con los millones de rojos corazones que hemos dejado allá abajo en el llano, donde la mirada se rompe con los muros infinitos e invisibles que rodean a cada persona; aquí en lo alto, desaparecen las murallas y se ensanchan los pensamientos hasta formar un solo abrazo con toda la naturaleza y con el universo entero.

Post texto (concepto que tal vez no exista o tal vez sea de recientísima creación): Era mi intención describir paisajes y naturaleza y me he encontrado con estos posos en mi corazón; no desesperes, amigo lector, retomaré el título y escribiré lo que concierne a este blog (hoy me ha capturado el sentimiento y es su voluntad quien tomó la pluma).


Javier Agra.   

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